
Guía turística
Playas, pueblos de montaña y ciudades con historia. Qué ver, cuándo ir y qué tiempo hace hoy en cada destino.
Foto: Ferfive · CC BY 4.0
Del manglar del norte a la sierra y la Riviera. Toca cualquier punto para ir al destino.
Contorno del estado: OpenStreetMap, licencia ODbL.
26 lugares del estado, con información práctica para planear la visita.

La capital del estado, en un valle a 915 metros de altura, al pie de un volcán apagado.

Puerto histórico y Pueblo Mágico, entre manglares y playas de suave declive.

Una isla ovalada de menos de 400 metros donde en temporada de lluvias las calles se navegan en lancha.

Pueblo de surf en la Riviera Nayarit, con calles de colores y una comunidad internacional sobre raíces de pueblo pesquero.

Playa de bahía cerrada y oleaje manso en la bahía de Jaltemba, el destino de siempre para quien viaja con niños.

Península en el extremo norte de la bahía de Banderas, con playas de carácter muy distinto y la salida más corta a las islas Marietas.

Bahía en media luna y pueblo de trescientos y pico habitantes, donde el turismo se aloja en cuartos de casas particulares.

Un lago de agua dulce dentro de un cráter volcánico, encajado entre paredes que se levantan trescientos metros sobre el agua.

Pueblo Mágico del sur del estado y sede de Los Toriles, la única zona arqueológica de Nayarit abierta al público.

Pueblo Mágico al pie del único volcán de Nayarit con erupciones documentadas, y cuna del maíz de mazorca más grande del mundo.

La playa más larga de México, con una pendiente tan suave que el agua sigue por la cintura decenas de metros mar adentro.

La llaman la Atenas Nayarita por su vida literaria y artística. Es la cuna del poeta Alí Chumacero.

Un pueblo de sierra con el único templo barroco de Nayarit y el santuario que congrega peregrinos de tres estados.

Pueblo ribereño sobre el San Pedro Mezquital, el último gran río del Pacífico mexicano que corre sin represas.

Municipio agrícola y pesquero cuyo mayor activo es ambiental: la laguna de Agua Brava y las Marismas Nacionales.

Un cañón con saltos a pozas y rápel en cascada, a un paso de un pueblo minero que a fines del XIX era mayor que Tepic.

Piletas de manantial y un sendero donde afloran ópalo de fuego y obsidiana, a media hora de la capital.

Un lago de origen volcánico entre encinos y ocotes, a mil trescientos metros de altura, en el municipio menos poblado del estado.

Un embalse entre cañones de la Sierra Madre, con ecoturismo comunitario wixárika en su orilla.

Pueblo Mágico sobre el antiguo Camino Real, con un convento del siglo XVI y balnearios de manantial al pie del Ceboruco.

Pueblo Mágico del extremo sur, con un balneario labrado dentro de un cañón y aguas termales junto al río.

La cortina más alta de México, doscientos veinte metros sobre el río Grande de Santiago, en la sierra más apartada del estado.

Archipiélago volcánico y parque nacional frente a Punta Mita, famoso por una playa escondida dentro de un cráter. Se visita con cupo y permiso.

Pueblo pesquero entre San Pancho y Rincón de Guayabitos, con una playa de oleaje medio y bastante menos gente que sus vecinos.

Ciudad tabacalera junto al río Grande de Santiago, con dieciocho mil habitantes y las Marismas Nacionales a las puertas.

Archipiélago a 112 kilómetros de la costa. Fue colonia penal durante 114 años y hoy se visita en ferry, con cupo y estancia organizada.
Nayarit ocupa una franja del occidente mexicano que va de la Sierra Madre Occidental al océano Pacífico. Esa variedad explica su clima: en un mismo día puede haber doce grados en la sierra y treinta y cuatro en los valles del sur.
El estado se organiza en veinte municipios y tenía 1.235.456 habitantes en el censo de 2020. Su capital es Tepic, situada en el valle de Matatipac al pie del volcán Sangangüey, donde vive una tercera parte de los nayaritas. Fuera del continente le pertenecen las islas Marías, la isla Isabel y las Tres Marietas.
«Nayarit» viene del cora naáyarite, el nombre con el que se llama a sí mismo el pueblo cora. Significa, aproximadamente, hijo de Dios que está en el cielo y en el Sol.
Durante casi todo el siglo XIX, este territorio fue el séptimo cantón de Jalisco. Su camino a la autonomía fue largo y con varios nombres: en 1837 se creó el Departamento de Tepic; en 1867 Benito Juárez lo convirtió en Distrito Militar de Tepic; en 1884 pasó a ser territorio federal, administrado directamente desde la Ciudad de México.
La independencia definitiva llegó con la Constitución de 1917: el 1 de enero de 1917 el territorio se constituyó en estado libre y soberano, uno de los últimos en incorporarse a la federación. Por eso Nayarit es, administrativamente, más joven que casi todos sus vecinos.
La sierra nayarita es uno de los pocos lugares de México donde sobrevivió la organización indígena a la Conquista, en buena medida por lo escarpado del terreno. Hoy conviven tres pueblos originarios: los huicholes (wixárikas), los coras (naáyeris) y los tepehuanos, además de un asentamiento nahua antiguo en Acaponeta al que se conoce como los mexicaneros.
De ahí sale el arte que identifica al estado fuera de sus fronteras: los cuadros de estambre y las figuras forradas de chaquira, con sus patrones geométricos y sus venados, no son adorno turístico sino representaciones de una cosmogonía viva.
Nayarit es el primer productor de camarón del país, que se pesca sobre todo en Santiago Ixcuintla, San Blas, Tecuala y Bahía de Banderas. El tabaco ordena el calendario agrícola de la costa norte desde hace más de un siglo, y la caña sostiene los ingenios de Puga y El Molino.
El turismo llegó tarde y por eso mismo se parece poco al de otros estados del Pacífico: salvo Nuevo Vallarta, aquí no hay grandes desarrollos, sino pueblos de playa que crecieron a su ritmo.