
Riviera Nayarit
Bahía en media luna y pueblo de trescientos y pico habitantes, donde el turismo se aloja en cuartos de casas particulares.
Foto: Djmoca · CC BY-SA 3.0
Chacala tenía 346 habitantes en el último censo. Conviene tener la cifra en mente, porque explica el lugar entero: es una aldea de pescadores y agricultores, no un destino construido para el turismo.
La bahía se cierra en forma de media luna a lo largo de algo menos de un kilómetro, con arena dorada y la selva llegando casi hasta la orilla. Al estar protegida, el oleaje central es moderado y se puede nadar. En el extremo sur asoman rocas volcánicas negras.
El nombre viene del náhuatl chacalli, "lugar de camarones".
Surfear en La Caleta. La ola buena no está en la playa principal sino en esta punta al norte, de las mejores de Nayarit para tabla larga. Cerca queda Colorines, más rápida y sobre fondo somero.
Esnórquel y kayak en Chacalilla. La playa vecina tiene el agua más calmada que la principal.
Salir con los pescadores. Del muelle pequeño del extremo norte salen lanchas para pesca y paseo.
El mercado de los sábados. En la plaza del pueblo, de nueve a una, aproximadamente de finales de noviembre a marzo: comida, artesanía y productos del campo.
El complejo ceremonial de Altavista. A una media hora en coche, un conjunto de petroglifos que los peregrinos wixárikas siguen usando: aún dejan ofrendas.
Merece explicarse aparte. Hacia 1996 arrancó aquí un programa de microcréditos, inspirado en Habitat for Humanity, para que las familias construyeran una o dos habitaciones más en su propia casa y las rentaran. Los dueños reciben formación hotelera y los ingresos se reparten entre la familia y un fondo que vuelve a prestarse.
Chacala fue la comunidad precursora, y es la razón de que el pueblo se haya llenado de alojamiento sin llenarse de hoteles.
El invierno, de diciembre a Semana Santa, trae visitantes de estancia larga y el mercado activo. En Semana Santa y Año Nuevo el pueblo puede pasar de trescientos residentes a más de mil personas. De junio a octubre llueve, hace calor húmedo y hay mucha menos gente.
Por la federal 200 hasta Las Varas y de ahí unos diez kilómetros de camino pavimentado. Desde Tepic son unos 85 kilómetros, cerca de hora y media; desde el aeropuerto de Puerto Vallarta, unos 100.

