
Zona centro
Un lago de origen volcánico entre encinos y ocotes, a mil trescientos metros de altura, en el municipio menos poblado del estado.
Foto: Loliforthewin · CC BY-SA 4.0
Aquí el Nayarit costero desaparece. A más de mil doscientos noventa metros de altitud, entre bosques de encino, roble y ocote, la laguna de San Pedro Lagunillas ocupa un terreno que los flujos de lava represaron hace milenios al bloquear su drenaje natural.
Mide alrededor de 1,9 kilómetros de largo por 1,6 de ancho, con unos nueve metros de profundidad media, y recibe las aguas del arroyo de San Pedro.
El municipio es el menos poblado de Nayarit, con poco más de siete mil habitantes, lo que explica el aire de pueblo de antaño.
La laguna tiene corrientes fuertes, sobre todo en su parte central, capaces de volcar embarcaciones grandes. En primavera los vientos amainan y tanto navegar como bañarse resulta notablemente más seguro. No es un dato menor a la hora de planear la visita.
Canotaje y kayak, recomendados sobre todo en primavera.
Pesca deportiva de tilapia y lobina, abundantes en sus aguas.
Senderismo por los alrededores, entre encinos y ocotes.
Avistamiento de aves y fotografía: el espejo de agua al amanecer compensa el madrugón.
Glamping o acampada a la orilla, con opciones que mezclan campamento y hotel.
Las fiestas patrias de septiembre son la celebración señalada del municipio, y dentro de ellas está la Topadera: un enfrentamiento festivo entre barrios en el que los bandos se bañan mutuamente con harina y agua.
Primavera, de marzo a mayo, para las actividades acuáticas: menos viento y corriente más tranquila. Otoño e invierno dejan el paisaje verde tras las lluvias, con clima templado.
Unos 61 kilómetros desde Tepic, alrededor de hora y media, por la federal 200 y la desviación a la cabecera.