
Sierra y valles
Un lago de agua dulce dentro de un cráter volcánico, encajado entre paredes que se levantan trescientos metros sobre el agua.
Foto: Salazart tz · CC BY-SA 4.0
La laguna de Santa María del Oro —SAMAO para quien la frecuenta— ocupa el fondo de un cráter volcánico en el extremo occidental del Cinturón Volcánico Transmexicano. Las paredes del cráter se levantan entre trescientos y cuatrocientos metros sobre el agua y caen a pico sobre la orilla.
Mide poco más de dos kilómetros de diámetro y unos 3.7 kilómetros cuadrados de superficie. El agua es dulce, ligeramente alcalina y templada todo el año: se puede nadar sin más.
Se repite mucho que la laguna es "insondable" o que pasa de los cien metros de profundidad. No es cierto. Los estudios batimétricos publicados por la UNAM dan 65.5 metros de profundidad máxima y unos 46 de media. Tampoco la formó un meteorito: es un cráter volcánico, probablemente del Pleistoceno, emparentado con los conos del cercano volcán Sangangüey.
Es menos espectacular que la leyenda y bastante más interesante.
El agua pasa del azul profundo al turquesa y al verde claro según la época. La laguna permanece estratificada casi todo el año y solo se mezcla en los días más fríos del invierno; esa mezcla, junto con la carga de minerales y la actividad biológica, explica el cambio.
En abril de 2021 se puso marrón y cundió la alarma. Investigadores de la Universidad Autónoma de Nayarit lo explicaron: un invierno excepcionalmente frío provocó una mezcla más intensa de lo normal, que subió materia orgánica del fondo. No era contaminación.
Nadar. Hay accesos habilitados junto a los restaurantes de la ribera, abiertos todo el año.
Kayak o lancha. Los operadores locales rentan kayaks y ofrecen paseos por el interior del cráter.
Comer chicharrón de pescado. Es la especialidad de los restaurantes de la orilla, con la capirotada disponible todo el año.
Bajar desde el mirador. El camino que desciende del pueblo a la laguna tiene un mirador con vista al cráter completo.
Caminar a la mina. En los cerros que rodean el lago quedan los restos de una antigua mina de oro, la que dio nombre al municipio.
El fondo de la laguna guarda sedimentos en capas finísimas. De ahí se han extraído núcleos de casi nueve metros que registran unos dos mil años de clima en el occidente de México, incluidas la sequía del Clásico Terminal y dos episodios secos de la Pequeña Edad de Hielo. Es un sitio de referencia internacional en paleolimnología.
La temporada seca, de noviembre a mayo, da mejor visibilidad y los azules más marcados. Llueve de junio a octubre. Los fines de semana largos, Semana Santa, el verano y la Navidad llenan la ribera de visitantes de Tepic y Guadalajara.
Unos 42 kilómetros de Tepic por la carretera a Guadalajara hasta el pueblo —tres cuartos de hora— y de ahí ocho kilómetros más de bajada al cráter. En transporte público hay colectivo desde Tepic y transbordo en la plaza del pueblo a otro marcado "Laguna".


Santa María del Oro en el mapa de Nayarit. Contorno: OpenStreetMap (ODbL).