
Sierra
Un cañón con saltos a pozas y rápel en cascada, a un paso de un pueblo minero que a fines del XIX era mayor que Tepic.
Foto: IBERZA · CC BY-SA 4.0
De todo lo que tiene Nayarit para quien busca aventura, el cañón del Tenamache es probablemente lo menos conocido y lo más notable.
Es un cañón de paredes verticales con cascadas y pozas, en la sierra cercana al Real Mineral del Zopilote. La ruta de cañonismo mide cuatro kilómetros, a los que se llega tras casi dos de sendero, e incluye saltos de dos a once metros a las pozas, tramos de rápidos y un rápel final por una cascada de unos quince metros. La Secretaría de Turismo del estado lo incluye en sus rutas de cañones.
No es una caminata: requiere guía, casco, arnés y chaleco.
En el mismo circuito queda este pueblo minero de hacia 1870. A finales del siglo XIX exportaba oro, plata y cobre a Europa y llegó a pasar de cuatro mil quinientos habitantes: era entonces mayor que Tepic.
Quedan la ex hacienda, la iglesia, un museo comunitario, la mina de La Frasada y el chacuaco, la chimenea de piedra de las fundidoras, levantada en 1875 y todavía en pie.
Cañonismo guiado en el Tenamache, con saltos y rápel.
Senderismo de unos dos kilómetros hasta el cauce, entre montañas y cafetales.
Recorrer el Real del Zopilote, con entrada guiada a la mina.
Bañarse en Las Taunas, un balneario natural de pozas alimentadas por un manantial y una cascada.
Comer en la sierra: gorditas de pollo, birria de chivo y de res, y el licor de café de la región.
De julio a noviembre, y en general en época de lluvias, cuando el caudal hace que las pozas y los rápidos valgan la pena. Las temperaturas van de 14 a 36 grados.
La cabecera de Ruíz está a unos 63 kilómetros de Tepic por la federal 15. Desde ahí se sigue la carretera a Zacatecas, se pasa El Venado y a nueve kilómetros está el puente del arroyo Tenamache, donde arranca una brecha de terracería de cuatro kilómetros hacia el Zopilote. Calcula entre hora y media y dos horas y media desde Tepic, según las fuentes.

